Y el libro del mes de noviembre es…

rosa-montero-la-ridicula-idea-de-no-volver-a-verte-critica-literatura-libro-marie-curie-blog-literario-libro-cafe-y-mantaAdiós noviembre… ¡Hola diciembre! Puentes, Navidades, Fin de Año, Reyes Magos… Todo peligrosamente cerca y a mí que me quedan un montón de cosas por resolver antes de que pare todo y cuelguen el cartel de “Cerrado por Navidad”.

Una vez más despido el mes con la lectura que más he disfrutado. En este caso la elegida ha sido La ridícula idea de no volver a verte de Rosa Montero. Porque te invita a una reflexión sobre la vida y la muerte, un ejercicio que pienso que todo el mundo debe hacer al menos una vez en la vida… Porque estamos tan acostumbrados a vivir aceleradamente que ni tiempo para pensar nos queda. Los libros nos frenan en ese sentido y éste en especial combina la reflexión con parte de la vida de la conocidísima Marie Curie. De ahí que me despista a la hora de asignarle una categoría…

Podéis ver mi reseña haciendo click aquí.

¡Un saludo!

La ridícula idea de no volver a verte de Rosa Montero

La ridícula idea de no volver a verte. Rosa Montero.rosa-montero-la-ridicula-idea-de-no-volver-a-verte-critica-literatura-libro-marie-curie-blog-literario-libro-cafe-y-manta

  • Editorial: Seix Barral, Biblioteca Breve
  • Nº páginas: 240
  • ISBN: 9788432215483

¡Hola a tod@s!

Quería compartir con vosotros un libro que encontré muy interesante. Un libro diferente, sin una categoría definida. Un mix entre ensayo, memorias, autobiografía y literatura general. Un libro que pienso que vale la pena leer. Pero vamos por partes…

Rosa Montero explica el por qué de la existencia de este escrito. Sucede tras el fallecimiento de su pareja por culpa de un cáncer, después de 21 años de relación. Escribir después de eso viene como algo sin planear, que simplemente necesita dejar salir, supongo que como una especie de terapia para entender lo que pasó y superarlo. La autora incluye al final del libro el diario de Marie Curie que la inspiró para empezar a escribir.

Y diréis, ¿qué tiene que ver Rosa Montero con Marie Curie? Pues nada y mucho. Primero de todo son mujeres. De hecho hay cierta brisa feminista que impregna parte del libro a raíz de la exposición del machismo que imperaba en la época de Marie Curie. Sin embargo no es un libro exclusivamente para mujeres ni mucho menos presenta un feminismo ofensivo.

En segundo lugar, el hecho de perder a un ser amado. El mismo título introduce la idea del fallecimiento de una persona especial como algo ridículo, que uno no llega a calibrar, que uno no ve posible… Hasta que ocurre, hasta que les ocurrió a la autora y a Marie Curie. Rosa Montero nos lee fragmentos del diario de Marie y nos lleva por reflexiones profundas acerca de la muerte, acerca del duelo, acerca de la aceptación de la muerte de uno mismo y de los que nos rodean como una realidad, como un hecho posible a cualquier hora y en cualquier momento, algo que viene sin pedir permiso y que hay que encajar.

La Muerte juega con nosotros al escondite inglés, ese juego en el que un niño cuenta de cara a la pared y los otros intentan llegar a tocar el muro sin que el niño les vea mientras se mueven. Pues bien, con la Muerte es lo mismo. Entramos, salimos, amamos, odiamos, trabajamos, dormimos; o sea, nos pasamos la vida contando como el chico del juego, entretenidos o aturdidos, sin pensar en que nuestra existencia tiene un fin. Pero de cuando en cuando recordamos que somos mortales y entonces miramos hacia atrás, sobresaltados, y ahí está la Parca, sonriendo, quietecita, muy modosa, como si no se hubiera movido, pero más cerca, un poquito más cerca de nosotros. Y así, cada vez que nos despistamos y nos ocupamos de otras cosas, la Muerte aprovecha para dar un salto y aproximarse. Hasta que llega un momento en que, sin advertirlo, hemos agotado todo nuestro tiempo; y sentimos el aliento frío de la Muerte en el cogote y, un instante después, sin siquiera darnos ocasión de mirar de nuevo para atrás, su zarpa toca nuestra pared y somos suyos.

Sin embargo, a pesar de tratar este tétrico asunto, durante todo el libro se respira el optimismo y algo que nos recuerda lo bonita que es la vida. Nos encontramos sobretodo con el amor. Es el tercer detalle que Rosa Montero tiene en común con Marie Curie. El amor puro, incondicional, momentos extraídos de las memorias de Marie y otros de la propia autora, que podrían ser los de cualquier persona, que cualquier lector reconocería como suyos, tan naturales y cotidianos que es casi inevitable no sentirse identificado.

… la felicidad es minimalista. Es sencilla y desnuda. Es una casi nada que lo es todo.

Me encantaría explayarme a mis anchas pero no me gustan las entradas eternas… Solo quiero concluir con la recomendación absoluta de este libro, tanto por la extensión, como por el contenido y el ritmo. Además de conocer una parte de la vida de Marie Curie no relacionada con su conocidíma carrera científica, con fotografías incluidas, se encuentran intensas reflexiones que vale la pena tener en cuenta.

Un saludo…