El niño que dibujaba un mundo nuevo, de Roland Watson-Grant

El niño que dibujaba un mundo nuevo. Roland Watson-Grant.libro-el-niño-que-dibujaba-un-mundo-nuevo-roland-watson-grant-critica-reseña-blog-literario-libro-cafe-y-manta

  • Editorial: Siruela-Alevosía
  • Nº páginas: 276
  • ISBN: 9788416413102

¡Último libro de febrero! No sé qué me ha dado este mes con los niños protagonistas, de verdad… El caso es que me llamó mucho la portada, cosa que reconozco que me pasa muy a menudo, y la sinopsis me remató.

Según lo que he podido indagar por ahí del autor, se trata de su primera novela. Lo cierto es que poco importa, porque ha resultado ser una grata lectura. Enfocada desde el punto de vista de un niño de 9 años y más tarde hasta sus 16 de adolescente, nos va guiando por los diferentes episodios de su vida con un lenguaje fresco y nos muestra quién es en realidad Skid Beaumont.

Pues Skid vive con su familia en una chabola localizada en una zona empantanada de las afueras de Nueva Orleans. A lo lejos, las luces de la ciudad son como una promesa que nunca llega a cumplirse. La misma que le hizo su padre, Alrick Beaumont, a su madre al mudarse allí. El boom del petróleo de los ’70 le nubla la vista y termina arrastrando a su familia a esos pantanos con la esperanza de que la expansión de la ciudad les alcance. Jamás ocurre y la promesa de una vida mejor para Valerie Beaumont y sus 4 hijos se queda en palabras.

Skid crece rodeado de los inventos de su padre, de una madre ajetreada, de unos hermanos mayores de personalidades muy diferentes entre sí, el lodo de los pantanos, los mosquitos y los caimanes, los árboles secos y por último, los hechizos y supersticiones de un pasado que dejó huella. Skid quiere arreglar el mundo que le rodea, quiere ver a los suyos felices, y para eso tiene un plan en el que emplea todos los recursos que tiene a su disposición. Es genial como se ha enfocado al personaje, es inocente pero al mismo tiempo muy valiente y un negociador nato. Skid no dibuja pero su hermano sí. Y puede arreglar cualquier cosa con sus dibujos. Su madre tiene poderes, conoce las prácticas de la magia hudú.

Skid está metido en su propio mundo… Pero tiene buenas intenciones y a veces es muy divertido. Lo dejo ahí…

Naturalmente, hasta entonces nunca me había chuleado ante nadie de los poderes de mi hermano, porque la gente siempre se pasa a la hora de pedir. Ya sabes: se empeñarían en decirle lo que tenía que hacer y le llevarían todas sus chorradas para que se las arreglase sin mi permiso o incluso gratis. A ver, yo era el representante de Frico: había invertido una Snickers y dos dólares en el negocio. Joder.

De modo que el tamarindo del que te he hablado era nuestra sala de juntas oficial. Qué narices, si hasta había que reservar. No es que hiciera falta una reserva formal, pero no puede uno estar en medio de una reunión seria y de repente Frico el Pecas decida que quiere subir a dibujar azulillos y nos mande callar. Al chaval le encantan los bichos. Le viene de su madre. Conque tenías que decirle al resto de los hermanos Beaumont: <<Oye, estoy en la sala de juntas>>, y después rezar para que no vinieran a espiar.

Así pues, movilicé a toda la basca. Por aquella época eran Marlon, el aspirante a estrella infantil, y nuestro primo Belly, que en realidad era como un hermano, pero vivía en la carretera de Honey Drop, cerca de la casa de Marlon.

Se trata de una lectura inteligente, a pesar del lenguaje de calle y las travesuras en las que se mete Skid. El mensaje que transmite va mucho más allá de un simple argumento. Se trata de una época de cambios que se viven a raíz de las experiencias de Skid, pero de una forma sutíl. De la misma forma se vive la dificultad de la pobreza que les rodea, de los sueños rotos, el abandono, la lucha… Se tratan como si no tuvieran importancia… Más o menos como si fuera un juego para niños…

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Una lección de vida y muerte, de Belinda Bauer

Una lección de vida y muerte. Belinda Bauer.una-lección-de-vida-y-muerte-belinda-bauer-libro-critica-reseña-blog-literario-libro-cafe-y-manta

  • Nº páginas: 320
  • Editorial: Roca
  • ISBN: 9788416498369

¡Hola gente!

Ahí va el segundo libro del que quería hablaros en febrero. En cuanto vi la portada, me acordé de Morir no es tan fácil (podéis leer la reseña pinchando en el título), libro que me encantó. Así que no dudé mucho en aplazar todos los libros que tengo pendientes en mi lista y lanzarme a por el nuevo de la autora.

Bueno pues quizás me había creado unas expectativas demasiado elevadas… O quizás es que algo de razón tengo… Lo cierto es que me esperaba más.

Vamos por partes. El estilo de esta autora es genial y muy personal, se refleja de nuevo en el libro con mucha fidelidad. Tiene ese toque de humor e incluso diría que una pizca de absurdo, que guarda el entretenimiento durante toda la lectura. Sin embargo el ritmo ha sido demasiado pausado para mi gusto, hay detalles que pienso que podría haberse ahorrado.

Lo más brillante, como en el anterior libro que reseñé de la autora, es la protagonista. En este caso tenemos a una niña de diez añitos, Ruby Trick, de carácter cerrado, que va desvelando lo que ocurre a su alrededor desde su inocente punto de vista. Tergiversa la información y la entiende como sólo un niño la puede entender, desde una perspectiva completamente inexperta. Se refleja una vez más la inteligencia con la que Belinda Bauer crea su prosa y la verdad es que queda genial. “Rubes” es un gran personaje, a pesar de su corta edad.

Rubes vive en un pueblo llamado Limeburn, junto a una madre desbordada por la responsabilidad de llevar el peso de la familia y un padre demasiado infantil como para tomar de una vez el control sobre las riendas de su vida. La situación en casa es algo tensa desde hace tiempo y no tiene muchos amigos, más que nada porque no hay mucho en dónde elegir en aquél pueblo. Por si eso fuera poco y como no podía ser menos, hay un asesino suelto que va aterrorizando a los habitantes de la región, sobretodo a las chicas jóvenes que no disponen de coche y se dedican a andar solas de noche por las carreteras o a hacer autostop. Le llaman el asesino ET, ya que pide a sus víctimas que se desnuden y las hace llamar a casa para despedirse de sus madres antes de matarlas. Lo raro es que no hay rastro de agresión sexual. Esto trae de cabeza a la inspectora Kirsty King y al policía Calvin Bridge, que andan tras las pistas de este asesino.

La premisa en conjunto no me pareció nada original y, aparte de Ruby, el resto de personajes no tenían nada especial. Como dije antes, algunos detalles incluso me sobraban como por ejemplo la vida de Calvin Bridge y en cómo se agobia con su novia Shirley. De hecho, los policías mismos no pintan mucho, pero claro una niña no puede resolver un asesinato por sí sola…

Lo cierto es que estoy algo contrariada, ya que Belinda Bauer es una gran autora. Si no fuera por Ruby y lo brillante que es, no recomendaría leer este libro para nada. Por lo demás, juzgad vosotros mismos…

¡Espero que me contéis!

Hannah

La ridícula idea de no volver a verte de Rosa Montero

La ridícula idea de no volver a verte. Rosa Montero.rosa-montero-la-ridicula-idea-de-no-volver-a-verte-critica-literatura-libro-marie-curie-blog-literario-libro-cafe-y-manta

  • Editorial: Seix Barral, Biblioteca Breve
  • Nº páginas: 240
  • ISBN: 9788432215483

¡Hola a tod@s!

Quería compartir con vosotros un libro que encontré muy interesante. Un libro diferente, sin una categoría definida. Un mix entre ensayo, memorias, autobiografía y literatura general. Un libro que pienso que vale la pena leer. Pero vamos por partes…

Rosa Montero explica el por qué de la existencia de este escrito. Sucede tras el fallecimiento de su pareja por culpa de un cáncer, después de 21 años de relación. Escribir después de eso viene como algo sin planear, que simplemente necesita dejar salir, supongo que como una especie de terapia para entender lo que pasó y superarlo. La autora incluye al final del libro el diario de Marie Curie que la inspiró para empezar a escribir.

Y diréis, ¿qué tiene que ver Rosa Montero con Marie Curie? Pues nada y mucho. Primero de todo son mujeres. De hecho hay cierta brisa feminista que impregna parte del libro a raíz de la exposición del machismo que imperaba en la época de Marie Curie. Sin embargo no es un libro exclusivamente para mujeres ni mucho menos presenta un feminismo ofensivo.

En segundo lugar, el hecho de perder a un ser amado. El mismo título introduce la idea del fallecimiento de una persona especial como algo ridículo, que uno no llega a calibrar, que uno no ve posible… Hasta que ocurre, hasta que les ocurrió a la autora y a Marie Curie. Rosa Montero nos lee fragmentos del diario de Marie y nos lleva por reflexiones profundas acerca de la muerte, acerca del duelo, acerca de la aceptación de la muerte de uno mismo y de los que nos rodean como una realidad, como un hecho posible a cualquier hora y en cualquier momento, algo que viene sin pedir permiso y que hay que encajar.

La Muerte juega con nosotros al escondite inglés, ese juego en el que un niño cuenta de cara a la pared y los otros intentan llegar a tocar el muro sin que el niño les vea mientras se mueven. Pues bien, con la Muerte es lo mismo. Entramos, salimos, amamos, odiamos, trabajamos, dormimos; o sea, nos pasamos la vida contando como el chico del juego, entretenidos o aturdidos, sin pensar en que nuestra existencia tiene un fin. Pero de cuando en cuando recordamos que somos mortales y entonces miramos hacia atrás, sobresaltados, y ahí está la Parca, sonriendo, quietecita, muy modosa, como si no se hubiera movido, pero más cerca, un poquito más cerca de nosotros. Y así, cada vez que nos despistamos y nos ocupamos de otras cosas, la Muerte aprovecha para dar un salto y aproximarse. Hasta que llega un momento en que, sin advertirlo, hemos agotado todo nuestro tiempo; y sentimos el aliento frío de la Muerte en el cogote y, un instante después, sin siquiera darnos ocasión de mirar de nuevo para atrás, su zarpa toca nuestra pared y somos suyos.

Sin embargo, a pesar de tratar este tétrico asunto, durante todo el libro se respira el optimismo y algo que nos recuerda lo bonita que es la vida. Nos encontramos sobretodo con el amor. Es el tercer detalle que Rosa Montero tiene en común con Marie Curie. El amor puro, incondicional, momentos extraídos de las memorias de Marie y otros de la propia autora, que podrían ser los de cualquier persona, que cualquier lector reconocería como suyos, tan naturales y cotidianos que es casi inevitable no sentirse identificado.

… la felicidad es minimalista. Es sencilla y desnuda. Es una casi nada que lo es todo.

Me encantaría explayarme a mis anchas pero no me gustan las entradas eternas… Solo quiero concluir con la recomendación absoluta de este libro, tanto por la extensión, como por el contenido y el ritmo. Además de conocer una parte de la vida de Marie Curie no relacionada con su conocidíma carrera científica, con fotografías incluidas, se encuentran intensas reflexiones que vale la pena tener en cuenta.

Un saludo…